martes, 19 de septiembre de 2017

Última fase de la LM: el destete

Se que me repito pero de veras que siento mucho el abandono en el que tengo últimamente el blog pero de verdad que me está resultando muy complicado compatibilizar todo lo habitual con mi inestable vida laboral y una niña pequeña en casa. Espero que todo se normalice en breve (al menos la guardería ya ha empezado), no solo por el blog sino por mí misma y mi familia. Mientras tanto, intentaré seguir publicando de forma lo más periódica posible.

Hoy quería hablaros de la última fase de la lactancia materna, del destete. Eso que unos/as están deseando que llegue y otros/as prefieren dilatar en el tiempo todo lo que sea posible. Mi intención no es decir cuándo ha de darse el destete ya que considero que es una elección personal y no seré yo la que se meta en estas decisiones pero sí que me gustaría hablar del cómo.



En España se entiende por destete el momento en el que se decide retirar el pecho del todo aunque en realidad, debería considerarse el inicio del destete, el momento en que comenzamos a reducir las tomas de leche. En inglés, hablamos de Weaning (Baby Led Weaning por ejemplo) cuya traducción sería algo así como alimentos de destete (no hay una traducción exacta al español).



Lo ideal sería que el destete se diese de forma tranquila, poco a poco y cuando el bebé y a madre deseen pero por desgracia, no vivimos en un mundo ideal y no siempre podemos cumplir estas premisas. Aún así, en la medida de lo posible, deberíamos tener en cuenta ciertas cuestiones:

  • No negar, No ofrecer: es la premisa básica del destete respetuoso. No ofrecemos el pecho pero si el niño/a nos lo pide, tampoco se lo negamos. Evidentemente, no es la forma más rápida de destetar a un niño/a pero sí la más respetuosa.
  • Anticiparse: Si sabemos que nuestro peque suele pedir el pecho a una hora determinada o en una situación concreta, podemos anticiparnos proponiendo una actividad distinta que le guste y de esta manera, evitar que pida el pecho. No siempre funcionará pero merece la pena probar.
  • Tiempo y cariño: No me refiero al tiempo que puede tardar en dejar el pecho sino al tiempo que podemos dedicar a nuestro hijo/a. El pecho no es sólo alimento, comporta un vínculo muy importante entre madre e hijo/a así que si eliminamos este vínculo, cómo creéis que puede sentirse el pequeño? En este caso, la madre debe mostrarle que hay otras maneras en que puede transmitirle ese cariño: jugando con el/ella, pasando tiempo juntos, suplir con actividades que disfrute,...
  • Paciencia: No son pocos los cambios que viven nuestros hijos durante su primera infancia y este es uno más de ellos y bastante importante así que quizá lo mejor es tener paciencia y permitir que los peques de la casa se adapten a la nueva situación.

Dicho todo esto, voy a explicaros mi experiencia con I en la que el destete vino prácticamente por si solo sin ser casi ni conscientes de ello aunque visto con perspectiva, creo que sí que seguí estos consejos.



El caso es que ya llevamos un par de meses sin nada de pecho y todo empezó sin darme cuenta. En nuestro caso, el momento de amamantar se había reducido sólo a una toma por la noche (para dormir). Ya durante finales del curso pasado, I había empezado a pedir dormirse con su padre o incluso a dormir conmigo pero sin querer el pecho.

Con todo el tema de los cambios laborales, comencé a trabajar de tarde y llegaba a casa cuando I ya estaba en la cama. Al principio pensamos que empezaría a pedir el pecho en otros momentos pero no lo ha hecho así que nos hemos encontrado con un destete de golpe aunque ciertamente partíamos de una situación previa que ya iba encaminada a ello.

¿Cómo fue vuestra experiencia con el destete?