jueves, 24 de noviembre de 2016

#ElTemaDeLaSemana: Acompañado... Hasta en el váter


Pues nada, creo que el título lo dice todo. Qué idílico sería que un cartelito bastase para poder tener un poco de intimidad en el baño, ¿Verdad? Pero no, bienvenida maternidad, adiós a la privacidad.

Creo que el primero en invadir mi espacio en el baño fue el gato que por las mañanas no tenia otra cosa que hacer que colarse en el baño y restregarse en mis piernas mientras una estaba haciendo su pis matutino. Después, con la llegada de la peque de la casa, una aprendió a desabrocharse y abrocharse los pantalones y subírselos y bajárselos con un bebé en brazos ya que cualquiera la dejaba (lo de dejarla en la hamaca y que me mirase mientras no era lo más agradable pero apañaba algo aunque nos duró bien poco).

Y ahora que la niña ya camina y se mueve a sus anchas... esto de ir al baño es todo un show. Si dejas la puerta cerrada, prepárate a oír gritos y golpes en la puerta hasta que te decidas a abrir. Y si dejas abierto, prepárate para intentar impedir que te redecore el baño sin levantar el culo de tu asiento porque sus mayores aficiones son desmontar el tope de la puerta y golpear con el el radiador (si la puerta está abierta, una vez dentro, ella se encarga de cerrarla) y vaciar mi cajón del baño (del que ya he tenido que sacar mis lentillas, el hilo dental y cualquier otra cosa que preferiría que no recorriese el suelo de toda la casa).

Últimamente además, si entras al baño a lavarte las manos por ejemplo, también te sigue (esto estaba claro) pero cuidado si lleva algo en las manos porque, ¿Sabéis dónde irá a parar? ¿Lo adivináis? Pues sí, al váter . Así que como te despistes, el siguiente que use el baño se encuentra una sorpresa inesperada en la taza.

Bueno ya he aireado un poco mis intimidades, ¿vosotr@s también tenéis acompañantes en el baño? Creo que es algo bastante habitual ¿no?


jueves, 17 de noviembre de 2016

#Retoinfantil de noviembre: hojas pintadas

Me hacía mucha ilusión poder participar en algún reto de manualidades así que me he liado la manta a la cabeza y me he atrevido a hacer algo con mi hija (15 meses).

El reto consistía en hacer alguna manualidad utilizando elementos de otoño. Como mi hija aún es muy pequeña, me he decidido por algo muy sencillo y hemos pintado hojas con pintura de dedos para decorar un rinconcito de casa que hemos dedicado a la estación del año y que quizá algún día os enseñe si logro que quede como quiero. Además de ser la primera vez que participo en uno de estos retos, he de decir que para ella ha sido la primera vez que utilizaba pintura.

Os dejo algunas fotos que hablan por si solas:







Como veis tuvimos que hacerlo en dos días pero lo conseguimos y después de poner a secar las hojas, estoy bastante contenta con el resultado:


Lo cierto es que he de admitir que este reto me ha servido para ver que ya puedo comenzar a hacer este tipo de cosas con mi peque.

¿Os animas vosotr@s a hacer algo? El reto es de manualidades con mis hijas. Si picáis sobre el nombre os he dejado el link donde además podréis ver otras manualidades del reto.





martes, 8 de noviembre de 2016

Reflexiones de cambio


Últimamente me encuentro en una situación de especial reflexión sobre mi vida. No es que planee cambiar nada (a menos a corto plazo) ni que no me guste o no aprecie lo contrario (en realidad lo aprecio mucho) pero ha habido varios cambios a mi alrededor que me han hecho plantearme cómo he llegado hasta aquí.

Ya digo que no escribo desde la tristeza ni la melancolía porque los cambios de los que hablo han sido felices sorpresas. Ya os conté que mi marido esta en proceso de montar su propio negocio (sí, aún esta en proceso porque parece que en este pueblo en el que vivo parece que a nadie le interesa alquilar su local), también ha habido varias noticias de embarazos pero sobre todo, cuando me paro a pensar, me doy cuenta de que yo misma he cambiado muchísimo. La llegada de mi hija ha hecho que comience a interesarme por pedagogías respetuosas, que me meta en el mundo 2.0 como no lo había hecho hasta entonces e incluso que me replantee mi futuro y mi formación profesional.

Así que hace un tiempo que voy pensando en esto y en qué momento he cambiado yo de esta manera y me he dado cuenta de algo. Me he dado cuenta de que el cambio llegó bastante antes de mi y hija. De hecho, me he dado cuenta de que el día 1 de noviembre hizo 3 años desde que empecé a sospechar que alguien podía estar creciendo en mi interior. Evidentemente no hablo de mi hija (solo faltaba que encima los embarazos durasen 2 años) sino de aquella personita que desapareció pronto de nuestras vidas y tan de repente como llegó.

Aquel no fue un embarazo buscado pero si que fue deseado. De siempre había tenido claro que sería madre de una manera u otra (por suerte hoy en día las opciones son bastantes) pero no era el momento que habíamos escogido y fue un pequeño shock para nosotros. Eso no significa que no deseásemos tenerlo en nuestros brazos, decidimos que queríamos seguir adelante y que en realidad, nunca íbamos a conseguir un momento ideal. El embarazo no siguió adelante y acabó muy pronto pero eso no significa que no nos marcase. Os cuento esto porque en mi reflexión, creo que fue ahí donde cambió mi forma de ver las cosas. 

Después de ese embarazo fue cuando nos planteamos seriamente por primera vez el ser padres. Es por esto que creo que realmente mi cambio empezó hace 3 años y creo que si reflexionamos un poco, muchas nos daremos cuenta de los grandes cambios de nuestra vida. Además de una reflexión, este es mi pequeño agradecimiento a aquel bebé que nos aportó tanto en tan poco tiempo y que en realidad, fue el principal instigador de que nuestra hija este hoy aquí. La fecha en que nos diagnosticaron su pérdida no se me olvida pero prefiero recordarlo en la fecha en que descubrí su presencia.

Curiosamente un año después quedé embaraza de mi hija que habría nacido 1 año después que su hermano/a pero esto es otra historia. 

Espero que este royo no os haya resultado muy pesado pero es que tengo la impresión de que a veces, esta bien parar un poco en nuestra vida y reflexionar y es que a veces, nono nos damosha cuenta de nuestros propios cambios y nuestra evolución hasta que vemos una evolución o un cambio importante en los demás. Yo soy la primera que ultimamente leo por facebook que alguno de mis compañeros de clase delpara colegio se casame o va a ser padre y me parece increible pero claro, cuando paro es cuando me doy cuenta de que ya hace más de 3 años que yo me case y que mi hija tiene ya 15 meses. Así que con la últimas noticias de embarazos (que ya van unos cuantos) y de alguna boda, he decidido parar y reflexionar.

Vuelvo a pediros perdón por el rollazo poque además escribo de corrido y sin releer demasiado ya que si no, seguramente no  publicaría nada.

¿A vosotr@s también os pasa que no os dais cuenta de vuestros cambios? ¿También haceis reflexiones de este estilo?

martes, 1 de noviembre de 2016

Tubos inspirados en Montessori DIY

Quiero empezar por aclarar que la manualidad que os enseño no es exactamente y por eso digo que son "inspirados". Según Montessori, deberían ser del mismo tamaño y con distintos colores pero yo he preferido mostrar lo que se puede hacer por si alguien no sigue esta filosofía de manera rigurosa y le spetece variar. lo que os propongo es esto:


Como veis, los tubos son de distinto tamaño. Os explico lo que he usado para hacerlo:
  • Rollos de cartón de varios tamaños. Yo he usado rollos de papel de cocina, papel higiénico y un rollode papel de los grandes (tipo industrial).
  • Cola blanca.
  • Cartón.
  • Pinturas de colores.
Lo primero que haremos es conseguir el cartón, yo aproveché el lateral de una caja de cartón que utilicé para otra cosa pero podéis utilizar cualquier cartón de tamaño adecuado.


Pintamos los tubos. Yo pinté el tubo más ancho de amarillo y de los otros, uno de cada de rojo y uno de cada de verde pero es solo una idea y podéis pintarlo como prefirais.


Ahora toca engancharlo todo al cartón. yo he utilizado cola blanca y queda bastante bien pegado.



 Cuando esté todo enganchado quedará como la foto del inicio:


Al principio podéis usarlo con niños pequeños para que aprendan la idea de permanencia. El hecho de que algo entre por un lado, desaparezca y luego aparezca y caiga por el otro lado les hace mucha gracia.

Cuando crezcan, podéis usar elementos de varios colores iguales a los de los tubos para que aprendan los colores.Podéis usar pompones o pinzas de colores y lanzar el amarillo por el tubo amarillo, el verde por el verde,... Recordad que podéis poner más colores o cambiar los que he usado yo.

Espero que os haya gustado y que os animeis ha hacerlo para vuestros peques.