lunes, 24 de octubre de 2016

Duelo gestacional

Este mes es el mes del duelo gestacional y perinatal y lo cierto es que, aunque me ha costado encontrar un momento, no podía dejar que se escapase este mes sin hablar del tema.

Creo que esta foto de "era en abril" lo dice todo.


Por desgracia, en  España, la muerte sigue siendo un tema tabú para muchas personas. Cuantas veces habremos oído explicarle a un niño que una persona cercana ha fallecido como que esta dormido o que se ha ido al cielo. Que no me meto con las creencias de nadie, que se lo podemos explicar desde el punto de vista que queramos pero hay que explicar a ese niño que esa persona no va a volver, que si está en el cielo nos verá desde allí pero no podrá bajar. Lo del duelo infantil os lo explicaba en este otro post. También he oído como le decían a una mujer que se acababa de quedar viuda, en el velatorio de su marido, que aún era joven y que puede rehacer su vida.

El caso es que nos cuesta mucho ver que otra persona esta triste y asumir que lo mejor para ella es precisamente eso, estar triste. Y si encima, el duelo se debe a una persona que no vivió fuera de su madre o que lo hizo durante un periodo de tiempo muy breve, entonces si que nadie entiende nada porque al final, por qué vas a llorar por alguien a quien no conoces apenas? Pues por una sencilla razón, porque desde el día en que el test de embarazo fue positivo, esa persona ha sido mi hijo/a y eso es así le pese a quien le pese.

En mi caso, hace ya casi 3 años que perdí mi primer embarazo, fue en una visita de rutina, la primera de hecho, me hicieron una ecografía y vieron que no había latido. Lo comprobaron después de un rato (y un zumo después) y nada de nada. Fue así de simple, no hubo sangrado ni ningún otro síntoma. La ginecóloga me expuso las opciones y me decidí por un legrado que en aquel momento me pareció la mejor idea (creo que si volviese a pasarme escogería otra cosa pero no me arrepiento de aquella elección).

Esto sucedió un 11 de Diciembre lo que significa que durante las fechas navideñas tuve que soportar las reuniones familiares con las consecuencias preocupaciones sobre el útero de la mujer recién casada. También he de decir que a los pocos días del diagnóstico y el legrado (me lo hicieron el mismo día) murió mi abuelo. Era una muerte esperada pero no por ello menos dolorosa aunque debo admitir que en mi caso, como era una persona "real" (es decir que había vivido en el exterior de un útero) pude llorar por los dos sin que nadie me hiciese demasiadas preguntas (porque claro, lloraba por mi abuelo).

A pesar de esto, me considero una persona afortunada. No por haber perdido a mi bebé por supuesto pero sí porque tuve a personas a mi lado que entendieron mi situación y me permitieron vivir mi duelo. He oído historias increíbles sobre médicos en estas situaciones y yo misma he sufrido el poco tacto de algún médico pero la ginecóloga que me atendió, me hizo incorporarme y me toco el brazo para darme la mala noticia, me dijo que quizá el embarazo no saliese adelante. Más tarde, cuando se confirmó, fue la primera que me dijo que fuese a casa para poder asimilar la noticia (estaba en shock y lo supo ver) y que llorase todo lo que necesitase. En mi segundo embarazo, el primer control fue para mi un momento difícil y esta misma ginecóloga que me atendió lo supo al instante y se mostró muy comprensiva.

Me siento afortunada porque mi marido, mi madre, mi hermana y alguna amiga (tampoco puedo decir muchas) me entendieron y me apoyaron tanto en el duelo por la pérdida como en los nervios y miedos durante mi nuevo embarazo.

Creo que poco a poco somos más conscientes de que las perdidas durante el embarazo y al poco tiempo del nacimiento requieren un duelo aunque por desgracia, sigue habiendo mucho silencio alrededor de una pareja que ha sufrido una pérdida porque claro, "hay que evitar el tema". Lo siento pero esto no es así, si la persona quiere hablar del tema, lo mejor es dejar que explique y os diré una cosa, el lenguaje no verbal en estos casos es más importante que el verbal. Un abrazo puede ayudar mucho sobre todo si lo comparamos con un "no te preocupes" "eres joven y podrás tener más"...

Así que la próxima vez que alguien os diga que perdió a su bebé durante el embarazo o a los pocos días de nacer probad lo siguiente: decid "lo siento mucho", abrazad si tenéis confianza suficiente y preguntad "¿Cómo estas tu?" y si no es demasiado pedir, escuchad lo que os dicen, que aunque para vosotros la persona que a muerto seguramente no significaba nada, para la persona que tenéis delante era alguien muy amado.

Iba a hablaros de lo que pasa con el tiempo pero creo que lo dejaré para otro post que este me parece que ya me ha quedado suficientemente largo.

viernes, 21 de octubre de 2016

#TemaDeLaSemana: Lo que más me gusta de mis peque

Lo que más me gusta de mi pequeña I es sin duda su sonrisa. Cuando sonríe se le ilumina la cara entera y conquista a cualquiera y no lo digo yo porque sea su madre sino que cuando vamos por la calle y se fija en alguien no hay quien se resista, los tiene a todos comiendo de la palma de su mano. En especial debo decir que me encanta cuando sonríe porque nos ve a su padre y a mí darnos muestras de cariño: un beso o un abrazo y cuando te giras ves a la pequeñaja con una sonrisa de oreja a oreja y mirándonos fijamente. En esos momentos me la comería porque no se cómo puede entender tan bien lo que significa una muestra de cariño entre sus padres.

Otra cosa que he de admitir que también me gusta mucho (y a quién no le gustaría) es la inteligencia de su mirada. Cuando algo le interesa, lo mira, lo observa detenidamente y, antes de que te hayas dado cuenta, ya ha aprendido cómo conseguir lo que quiere. Así que ya no nos sirven los seguros de las puertas de los armarios, hemos tenido que cerrar el baño porque tira cosas por el váter, si te despistas sube y baja los escalones del tobogán o de la entrada de casa,... pero también es verdad que a sus 14 meses, guarda sus zapatos, limpia el polvo y barrería si no fuese porque la escoba es el doble de alta que ella.

Por supuesto hay muchas otras cosas que me encantan de mi hija y estoy deseando descubrir muchas más pero este post ha de acabar en algún momento verdad?


miércoles, 19 de octubre de 2016

Best Blog

Me hace mucha ilusión esta entrada ya que nunca pensé que con el poco tiempo que llevo por estos mundos de bloguers, alguien me reconocería y apreciaría de esta manera así que ante todo, muchas gracias mamá sin red.

He de deciros que es la segunda vez que escribo este post ya que al parecer a blogger no le ha gustado demasiado y al ir a modificarlo se ha borrado así que lo siento si no muestro toda la emoción que debería pero pensad que esta mezclada con un pequeño cabreo porque estaba muy contenta con mi trabajo.En fin, dejemos el tema y allí voy de nuevo.

¿Qué puedo explicaros de mamá sin red? Pues que la conozco de hace relativamente poco tiempo pero que me parece que explica las cosas con toda la naturalidad que se puede pedir sean buenas y bonitas o malas y difíciles de explicar y solo por eso, ya se merecía la nominación. Os dejo aquí su enlace para que podáis entender lo que os digo y podáis ver como desborda pasión por los cuatro costados: https://mamasinred.blogspot.com.es/

Ahora me toca responder a las preguntas:

¿Por qué escribes un blog?

La razón es que cuando sufrí el aborto en mi primer embarazo y después volví a quedarme embarazada y descubrí que era una niña, comencé a pensar que tenía que dar a conocer lo que implica una perdida como esa (aunque sea de pocas semanas) para que otras mujeres como mi hija en un futuro, entiendan que puede pasar y que es algo doloroso. Al final, decidí que una buena opción sería un blog y una cosa llevó a la otra y ahora ya no solo hablo de ese tema sino que también incluyo otros muchos temas que me tocan o que creo que deberían conocerse más.

¿Cómo elegiste el nombre?

El blog nació de la experiencia de perder a mi bebé antes de nacer pero también hablo de mi hija así que pensé que si ella era mi bebé arcoíris, por lógica yo era su mamá arcoíris y una buena forma de incluir a mis dos bebés en el nombre era esta así que de esta manera nació: mamá arcoíris.

¿Cuál ha sido el momento más difícil como padre/madre?

Mi hija aún es muy pequeña así que creo que todavía me queda mucho por vivir pero una de los momentos que recuerdo como más duros fue mi segundo embarazo. Después de perder un embarazo se hace bastante duro volver a afrontarlo todo.

Tu lugar de ensueño o de paz

Cualquier parque, bosque o camino en el que pueda perder de vista la ciudad y sus ruidos y este rodeada de árboles.

¿Tienes algún muñeco, pulsera o ropa que te de suerte?

No, no me considero nada supersticiosa así que no tengo nada del estilo.

¿Qué profesión querías tener de pequeño?

Quería ser maestra de infantil y se podría decir que no me he desviado tanto ya que sigo en el campo de la educación como profesora de secundaria. Lo que si que es cierto es que ahora no me vero metida en una clase con 20 niños de menos de 5 años.

¿Cuál es ese hobby o afición que muy poca gente sabe? o tu don secreto

Creo que a estas alturas la mayoría de gente de mi alrededor sabe que me gusta la fantasía y los super héroes (depende un poco de cuales por eso). Vaya, que soy un poco friki. Así que creo que esto ya no cuela como afición que nadie conoce pero bueno hasta no hace mucho era así.

Como don, soy muy intuitiva y a menudo, decido si una persona me gusta o no al poco de conocerla. El caso es que pocas veces he tenido que cambiar mi opinión posteriormente porque me han demostrado ser exactamente lo que pensaba. También soy bastante capaz de saber el estado de ánimo de una persona.

¿Cambiarías de ciudad, qué es lo mejor y lo peor que tiene la actual?

En un principio no cambiaría porque me gusta mucho la ciudad donde vivo pero claro, siempre hay circunstancias que te pueden hacer cambiar de idea.
Lo mejor de mi ciudad es que, a pesar de tener todo lo que necesitamos sin necesidad de coger el coche, sigue manteniendo cierto aire de pueblo. Y esto os parecerá un poco tonto quizá pero una de las cosas que más nos gusta es que si sales un domingo a pasear por la calle, hay gente! En las ciudades de donde venimos mi marido y yo esto no pasa así que nos encanta.
Lo peor es quizá que para ir al cine hay que coger el coche aunque también es verdad que ahora mismo lo de ir al cine con una niña de un año y poco es todo un lujazo.

¿Cómo habéis elegido el nombre/s de vuestro/s hijo/s?

En nuestro caso hicimos una lista de los nombres de niña que más nos gustaban añadiendo los nombres que nos gustaban a los dos. Buscábamos nombres cortos y, en mi caso sobre todo, que no fuesen de esos que llamas al niño y se giran 20 personas. Después fuimos eliminando hasta que nos quedamos con 2 y al descubrir que uno de ellos tenia la misma procedencia que mi nombre y que su santo era el día del cumpleaños de mi marido, fue como si lo hubiesen creado para nosotros.

Algún defecto que te de mucha vergüenza... (no hace falta que cuentes cual eh??) y uno que te haga sentir orgullosa

Me da vergüenza lo negada que soy para la música. Me encantaría poder disfrutar de una buena canción o poder tocar un instrumento pero nada oye. Además, no es que tenga una gran sincronía en mi cuerpo así que el baile tampoco es lo mio.

Me siento orgullosa de ser independiente y diréis, ¿eso es un defecto? Bueno, la cuestión es que a veces soy tan independiente que también soy muy "despegada", no soy una persona especialmente cariñosa y me encanta tener mis ratos e incluso días de soledad aunque claro, con la llegada de I todo esto ha cambiado un poco (o mucho).

¿Tienes alguna fobia?

Tengo miedo a las alturas aunque lo cierto es que poco a poco lo voy superando (más me vale porque vivo en un piso 12) pero según como sea la caída me quedo completamente paralizada e incluso puedo llegar a marearme.

¿Cambiarías algo de tu vida?

Me encantaría tener una casa más grande, cobrar más y ese tipo de cosas pero en esencia me gusta mi vida tal y como es. Tengo un trabajo que me gusta y una familia a la que quiero muchísimo aunque tengamos nuestros más y nuestros menos. Además, soy de las que piensa que todo lo que hemos vivido (bueno y malo) nos ha llevado a donde estamos ahora así que no cambiaría nada.

Y ahora... mis nominados:

Por último, las preguntas para los nominados:
  • ¿Cómo nació tu blog?
  • ¿Qué te anima o te motiva para seguir escribiendo?
  • ¿Cuál es tu mejor cualidad?
  • ¿Cuál es tu plato o comida favorita?
  • Si no tuvieses que tener en cuenta la formación, ¿Cuál sería tu profesión ideal?
  • Si pudieses viajar a cualquier parte del mundo ¿Cuál elegirías?
  • ¿Qué juguete te habría encantado tener?
  • Sin contar a tus padres, ¿Qué persona o personas han influido más en ti?
  • ¿Cuál es tu recuerdo o recuerdos más importantes?
  • ¿Qué pregunta te habría gustado que te hiciera?
Mientras escribia este post por primera vez, me he dado cuenta de que no sigo el blog de ningún papá (o al menos no lo recuerdo) así que he decidido poner remedio y buscar alguno para empezar a leer. ¿Me recomendáis alguno porfa? Muchas gracias! Y muchas gracias de nuevo a mamá sin red.

jueves, 13 de octubre de 2016

Comienza la guardería

He estado esperando para escribir este post a que I fuese a la guardería unos cuantos días bien y pudiésemos dar por finalizada la adaptación. Esto ocurrió la semana pasada pero entre mocos, fiebre y festivos, no he podido escribir antes.



Os cuento cómo va el tema de la adaptación en la guardería de nuestra peque. Ella empezó el día 8 de setiembre y los primeros 2 días (comenzó un jueves) solo fue 1h a clase con 2 compañeros. La maestra dividió a los niños en tres grupos (en realidad escogimos los padres el grupo) y a cada grupo se le asignó una hora. Durante estos dos días, la idea es que la niña pudiese estar con sus padres y en la guardería para que pudiese crear nuevas figuras de confianza (las maestras) y se pudiese familiarizar con el ambiente. Así que estos primeros días estuvimos casi todo el tiempo los 3 en la clase (I, su padre y una servidora) y la peque se quedó sola unos 10 minutos más o menos en los que no paraba de llorar.

La semana siguiente continuamos con el mismo patrón pero fuimos aumentando el tiempo que pasaba sola en la guardería y a finales de semana, también aumentamos el tiempo total (el que pasaba con nosotros sumado al que pasaba sola). He de decir que el hecho de encontrarme a mi hija llorando cuando iba a recogerla y que me dijesen que había estado así todo el tiempo sumado a mucha desinformación por parte de la guardería sobre cuando comenzaría el periodo escolar y quien sería la tutora de mi hija, hizo que me replantease muchas cosas. La suerte fue que la tutora nos cayó bien en seguida a los 3 y el mismo día que la conocimos (en la reunión) I le echó los brazos para que la ayudase a tocar un adorno que estaba colgando del techo. Nos pareció una persona bastante flexible y relajada en lo que se refiere a los niños así que ya nos iba bien que con todo lo que nos habían dicho aún veíamos que tendríamos que ponerle chupete a la niña y comenzar a darle purés aunque seguramente antes la habríamos cambiado de guardería.

La segunda semana completa, la cosa empezó a variar un poco y cuando la íbamos a buscar ya no estaba llorando aunque siempre estaba en brazos de alguna de las maestras y no jugaba pero algo es algo y parecía que la cosa empezaba a encaminarse. En este punto empezó a resistirse un poco a entrar a clase cosa que no había hecho antes pero que era de esperar ya que ahora ya sabía a qué iba.

Y por fin, la última semana de setiembre, se produjo un cambio. Como ya no lloraba, la maestra nos dijo que la llevásemos más tiempo y hacia finales de semana empezamos a conseguir que estuviese tranquila y jugando al llegar nosotros. Es más, al final de esa semana, ya se quedaba en la guardería sin llorar y al recogerla, venia hacia nosotros con una sonrisa de oreja a oreja y, en más de una ocasión, con algún juguete en la mano que quería compartir con nosotros. Así que sí, desde entonces y salvo un par de días que han sido la excepción, se ha obrado un milagro y yo tengo mi teoría y es ¡Que nuestra pequeña I ya anda!

Quizá os parezca una tontería pero fue empezar a coger soltura con los andares y dejar de llorar en la guardería así que bienvenido caminar aunque eso significa que ahora llega más fácilmente a los sitios y que es capaz de transportar objetos de manera que llevamos unos días en que el cesto de la ropa sucia se ha convertido en una caja de sorpresas (por ahora es su escondite favorito para los juguetes aunque no puede cogerlos una vez los ha metido) pero esto es otra historia. 

Voy a aprovechar para explicaros algunas cosas que me gustan de la guardería:

La primera es que aunque no utilizan al 100% la metodología Montessori, si que han introducido pequeñas cosas como la posibilidad de que el niño elija lo que quiere hacer (aunque también hacen actividades en común), tienen algunos elementos de esta metodología como pueden ser los espejos bajos, los paneles con varios tipos de cerraduras o un colchón en el suelo por si alguien quiere descansar. En el caso de I no se queda a comer pero se que en la comida usan utensilios normales y no de plástico o metal. También utilizan muchos materiales reciclados para el juego que aunque no es metodología Montessori propiamente, a mí me encanta que sea así para que se acostumbren a los diversos tactos y tamaños.

Me gusta la relajación que tienen con respecto al "control de los niños" y como se respeta la independencia de los niños. Nosotros en casa también optamos por esto y, a menos que sea un peligro real para I, dejamos que experimente con lo que encuentra y no la seguimos si decide marcharse de la habitación donde estamos para ir a otro lugar de nuestra casa. Ella sabe perfectamente donde estamos y nosotros sabemos que a excepción de la cocina, el resto de habitaciones no contienen peligros así que me gusta que tengan esta idea de crianza relajada.

Me gustó la tutora de I porque no tuvo problemas en admitir que nuestra hija no llevase chupete, que comiese sólidos y no papillas o purés y que durmiese siesta por la mañana (aunque desde que empezó la guardería ya no lo hace). Tomó nota de todas estas cosas y más (literalmente) y ya está. También puedo percibir algunos días un olor en el pelo de mi hija que no es el mio ni el de ella que aún no usa colonia de mujer así que deduzco que si le ha hecho falta, la ha tenido en brazos el tiempo necesario.

Por último, también me gusta que cada día nos escriban en la pizarra de la entrada de la clase lo que han hecho nuestros hijos (algo general claro está) ya que nos permite tener algo más de vínculo con ellos ahora que aún no pueden explicarnos nada de forma que lo entendamos (que la niña hablar habla solo que a su manera).


Evidentemente, no todo lo en la guardería me gusta y, sobre todo, me molesta la desorganización y la poca información que nos han dado en asuntos como la fecha de comienza del periodo lectivo o el calendario pero prefiero centrarme en lo positivo y si os soy sincera, acabo de darme cuenta de que escribir esto me ha ayudado a serlo.

¿Vuestros hij@s fueron a la guardería? ¿Tuvisteis periodo de adaptación? ¿Cómo fue?

miércoles, 5 de octubre de 2016

Hojaldre con manzana

Hoy os dejo una receta fácil, rápida y, por si fuera poco, con fruta y sin azúcar. La verdad es que a mi me ha sacado de más de un apuro que oye, es una solución rápida por si se te planta alguien en casa y no tienes mucho margen de maniobra o para esos días en que vamos escasas de tiempo pero queremos hacer algo especial.

Ingredientes:

  • Lámina de hojaldre.
  • 2 Manzanas pequeñas (o equivalentes).
  • Azúcar.
  • Agua.
Receta:

Yo compro el hojaldre hecho que no es una masa precisamente rápida de hacer y, sinceramente me da mucha pereza así que compro la lámina de hojaldre hecha y si no la voy a usar de inmediato, la congelo y la saco cuando la vaya a usar (tarda unas 3-4 en descongelarse en la nevera así que es bastante rápido y si lo dejáis fuer, más aún).

Extendemos el hojaldre y con un tenedor pinchamos toda la lámina dejando un dedo por cada lado aproximadamente para que suba la parte de los bordes pero no la parte central. Podéis aprovechar para descargar un poco de estrés si tenéis una superficie dura debajo. En mi caso tenia la rejilla del horno así que tenía que contener las fuerzas. Os ha de quedar más o menos así (pinchazo más, pinchazo menos):


Ahora cortamos la manzana en láminas finas y las colocamos sobre la zona que hemos pinchado. Si la colocáis sobre la zona sin pinchar, la manzana se caerá cuando comience a inflarse el hojaldre. Yo he utilizado unas 2 manzanas pequeñas.


Y ahora, al horno. En mi caso lo he puesto a 190ºC unos 10-15min pero como esto depende mucho del horno, lo que tenéis que mirar es que los bordes se hayan inflado y estén dorados y si queréis, podéis probar con un tenedor o un cuchillo si la manzana esta hecha. Os quedará una cosa así:


Por último, preparamos una mezcla de un poco de agua (1/4 de vaso más o menos) y azúcar hasta que veamos que el agua no puede absorber más azúcar. Con esta mezcla, pintamos nuestro hojaldre para que quede brillante y ¡Listo para comer!


Ya veis que más sencillo no puede ser. ¿Os animáis a probarlo? Si lo hacéis, contadme qué tal os ha salido.

sábado, 1 de octubre de 2016

Educar al gusto de los padres, ¿Realidad o ficción?



Hoy escribo un poco desde la tristeza y sobre todo desde la desilusión. Resulta que la semana pasada tuve una revelación y empecé a pensar que quizá no soy yo la que dirige la educación de mi hija (con esto no quiero decir que su padre no tenga nada que decir claro está que tiene el mismo derecho que una servidora). Os explico la situación.

Hasta ahora, hemos decidido que nuestra hija comenzase a alimentarse directamente con sólidos y, no es que tuviésemos un aluvión de críticas pero si que hemos tenido unos cuantos comentarios encaminados a que igual nuestra idea no era tan buena.

Después decidimos apuntar a la niña a la guardería (a empezado este curso) y aquí si que tuvimos algún reproche. Es que es muy pequeña, va a ponerse mala cada dos por tres, es que lo pasan muy mal,... Incluso nos ha salido una canguro a la que de vez en cuando hemos de recordarle que es nuestra hija y somos nosotros los que nos tenemos que hacer cargo de ella y decidir lo que queremos hacer.

Lo último es que, como mi hija ya tiene casi 14 meses, debería dejar ya la teta. Aquí ya he sido muy tajante y después de meses intentando razonar, el fin de semana pasado solté un: ¡Tomará teta hasta que me de la gana y la única que puede decir algo al respecto es mi hija!

Pero ahora que mi hija ya ha cumplido su primer año y hemos de empezar a educar y no solo a cubrir sus necesidades, empezamos a tener otro problema. Me parece bien que mi marido no este de acuerdo en todo lo que propongo, es su hija y tiene todo el derecho del mundo a opinar sobre su educación y hacer lo que el crea más conveniente para su hija. Además, solemos hablar mucho y por lo general llegamos a buenos acuerdos así que no me supone un problema.

El problema es cuando tu te decantas por un estilo de crianza y ves que a tu alrededor, nadie te sigue e incluso te toman por tonta, como si no supieses cómo has de criar a tu hija, o hacen comparaciones con otras personas para que veas lo bien que lo hacen ellos y las sandeces que tu dices. Detallo un poco para que entendáis de qué hablo:

  • En casa la niña se mueve sola de un lado a otro sin que nadie la persiga y cuando estamos en algún sitio donde tenemos confianza (casa de parientes por ejemplo) hacemos lo mismo si vemos que el sitio lo permite. El tema es que siempre hay alguien que, este en su casa o en la nuestra, no la deja ni a sol ni a sombra, por no decir que le coge de la muñeca para caminar (nosotros le ofrecemos la mano y ella decide si quiere ayuda o no), le forma un escudo protector alrededor por si se cae (los niños se caen, es inevitable y es la única forma de aprender), nos dice frases como: cuidado que la niña ha cogido esto, que esta haciendo lo otro... y no, no tenemos graves problemas de visión (un poco de miopía pero ya esta) pero si no esta haciendo algo peligroso de verdad, quizá prefiero dejar que explore.
  • Si la niña toca algo que no debe y decidimos apartarle la mano y explicarle tranquilamente porqué no ha de tocarlo, ya salta la lista de turno que suelta un: pues la hija de fulanita tocaba los cubos de basura y su madre le dio un susto para que no volviese a hacerlo, ahora da un rodeo para no pasar al lado de los cubos (soy la única a la que le parece contraproducente?) o como la niña tocaba esto y no tenia que hacerlo, le dio en la mano. No me voy a meter con el estilo de crianza de nadie pero creo que nadie puede criticarme porque mi primera opción no sea golpear la mano de mi hija (por muy flojo que le dé).
Y ahora os explico lo que me he encontrado que me ha dejado bastante desanimada. Resulta que hace un tiempo que estoy leyendo artículos y posts sobre la idea de alentar en lugar de alabar (la idea de "muy bien " para que nos entendamos) y me ha parecido muy razonable eso de hablar e incluso alabar el camino en lugar del resultado así que me he decidido a aplicarlo (aunque me esta costando horrores he de admitirlo). El problema es que las abuelas no lo aplican para nada y mi madre llegó a decirme que en su casa se le diría "muy bien" y que yo en la mía hiciese lo que me diese la gana así que os podéis imaginar. Con mi suegra ni lo he intentado ya que aún me cuesta más que entienda este tipo de cosas (lo del BLW todavía no lo tiene claro al 100%).


Y después de esto, la niña empieza la guardería y me doy cuenta de que cada pequeño paso es premiado con un "muy bien" por parte de las maestras. Así que mi razonamiento es el siguiente: mi hija pasará 5 horas al día en la guardería de lunes a viernes y 2-3 tardes a la semana con sus abuelas. Lo que deja mi aportación en algo bastante escaso me acaba pareciendo. Y el fin de semana, también vamos de visita a ver a los abuelos con lo cual, aunque la mayoría del tiempo esta con nosotros, no se hasta que punto voy a poder hacer lo suficiente.

A esto se junta la experiencia de algunos padres que me han explicado que su hijo/a a comenzado a usar más el chupete al ir a la guardería o que han cogido una determinada manía. Mi hija desde que va a la guardería, ha empezado a llorar diciendo "mama" cosa que no hacía antes, por no hablar de las costumbres que esta pillando de algún miembro de la familia. Así que mi pregunta es la siguiente: ¿Realmente los padres tenemos potestad para escoger la educación de nuestros hijos en cuanto dependemos de otros para cuidarlos? Me temo que mi respuesta es que no aunque supongo que dejar a nuestros hijos a cargo de otras personas, implica que confiamos en estas y que aceptamos en parte su educación. Aún así, yo seguiré intentando hacer las cosas a mi manera aunque puede que no sirva de mucho.

¿Vosotr@s qué creéis? ¿Realmente somos los padres los que escogemos la educación de nuestros hijos? ¿Creéis que tenemos suficiente influencia en ellos aunque pasen 5h al día en la guardería?