lunes, 29 de agosto de 2016

Un cambio de chip

Setiembre está a punto de comenzar y con él, la vuelta a la rutina aunque este año se me hace algo difícil hablar de "rutina" ya que:

  • Nuestra pequeña I comienza la guardería por primera vez así que no hay precedente de rutina en este sentido.
  • El papá de I quiere montar un negocio por su cuenta después de un tiempo haciendo de amo de casa y cuidador principal de nuestra peque así que tampoco tenemos precedente.
  • Yo he tenido que coger mis vacaciones para que coincidan con la adaptación de la peque.
Así que no volvemos a la rutina al uso si no que vamos a crear una nueva rutina en casa. Creo que todos estamos un poco con los nervios a flor de piel por todos estos cambios pero me centraré en el de la guardería de nuestra peque.




Lo cierto es que con este tema parece que la más nerviosa soy yo. Pensar en todo lo que necesita, en etiquetarlo todo, prepararlo, comprarlo,... puede parecer un mundo. Lo único bueno es que por suerte me gusta esto de organizar cosas (soy así de rara), me encanta empaquetar, hacer listas de lo que hay que hacer,... así que en cierto modo no se me hace tan cuesta arriba aunque con un peque por casa todo se complica un poco más.Os dejo una lista de lo que nos han pedido:

  • Una bata.
  • Dos bolsas de ropa: una para dejar en la guardería con una muda y otra para llevar y traer las cosas desde casa. Estas las he hecho yo y creo que en breve podré poneros un post con el: "cómo se hace".
  • Una caja de pañuelos.
  • Una toalla de baño para cambiar el pañal y otra pequeña para lavarse las manos.
  • Pañales.
  • Dos paquetes de toallitas (uno para uso común y otro para ella).
  • Esponjas jabonosas de un solo uso.
  • Un baso de plástico para que beban agua.
  • Bolsas de plástico.
  • Fotos: 4 de DNI, 1 de 10x15 y otra de toda la familia (incluyendo mascotas).
  • Una linterna.
  • Un juego de sábanas y un protector de colchón (esto es en el caso de I porque aún duerme la siesta por las mañanas).


Al principio también me preocupaba que I no se adaptase bien a la guardería ya que siempre ha sido una niña muy tranquila que apenas tenía necesidad de moverse. Le costó comenzar a gatear y aún cuando sabía hacerlo perfectamente, si veía que salíamos de la habitación se ponía a llorar en lugar de seguirnos. El tema es que después de volver de vacaciones ha hecho un gran cambio, se mueve mucho más, va de un sitio a otro en casa (ahora somos nosotros los que tenemos que seguirla), interactúa más con los demás,... Además, conocemos a algunas de las maestras de la guardería y la directora es una de las monitoras del Espai Nadó.

Entonces, ¿Por qué los nervios? Pues muy sencillo: porque empezamos una etapa nueva en nuestras vidas y no se cómo la afrontaremos. Sobre el papel todo es muy bonito pero a la hora de la verdad no todo sale como queremos o esperamos así que hasta que no esté todo en marcha mis nervios estarán ahí. Además de este, hay otro factor y es que por muy bien que crea que va a estar, siempre cuesta separarte de tu hij@ cuando sabes que solo tiene un año y que ha estado siempre con sus padres en casa.

El próximo día 7 tenemos la reunión con la tutora. Ya sabemos a que clase irá pero no sabemos aún el nombre de la tutora ni el día de comienzo de la adaptación (suponemos que el 12 de setiembre pero no lo tenemos confirmado). Lo cierto es que esta desinformación sobre ciertas cosas no ayuda demasiado a ir tranquila pero supongo que una vez comencemos, irá más rodado. Ya os iré contando qué tal va todo.

¿Vosotr@s también estabais nerviosos cuando vuestros hij@s comenzaron la guardería o el colegio? ¿Os pidieron las mismas cosas que a nosotros en la guardería? ¿Como llevaron la adaptación?

miércoles, 24 de agosto de 2016

Quiet book

Aquí os dejo las fotos de mi primer quiet book (no creo que sea el último la verdad). Espero que os guste y que pueda daros ideas si queréis hacer vuestro propio quiet book. Lo he hecho con la idea de que le pueda llamar la atención ahora pero para que juegue también de aquí a un tiempo, así que veréis algunas páginas que ahora mismo no usa con su idea original.


Como veis lo he atado con una lazada y en el otro lado tiene un pasador de velcro. La idea es que así pueda añadir más páginas en el futuro por si se me ocurre algo más.


La primera página son cuentas con el número al lado para cuando empecemos a ver los números.



Aquí tenéis la segunda página. La idea es montar la pirámide ordenando por tamaño y colocar los globos emparejando los colores.



Las siguientes páginas son un reloj en el que puede mover las agujas y una serie de formas geométricas enganchadas con botones. Por ahora no los abrocha ni desabrocha pero los botones le encantan.



Las últimas páginas son un zapato (para aprender a hacer lazadas) y una chaqueta con cremallera que al abrirse, deja al descubierto lazos de varias texturas.


La contraportada tiene un marco en el que he puesto varias legumbres entre dos trozos de papel para plastificar. Es algo parecido a un juego de espías pero en este caso no he escondido nada en especial.

¿Vosotr@s también habéis hecho algún quiet book? ¿Qué actividades habéis puesto?



sábado, 20 de agosto de 2016

La alegría de los embarazos ajenos



El post de hoy no es algo de lo que me resulte fácil hablar y de hacho, no lo he comentado con casi nadie pero una de las razones por las que me decidí a empezar este blog, fue explicar cómo viví la perdida de mi primer embarazo y todo lo que ha derivado de esta pérdida así que allá voy.

Se suele decir que un bebé siempre es motivo de alegría pero esto no es del todo cierto. Cuando se vive la pérdida de un bebé e incluso cuando estas intentando quedarte embarazada y no lo consigues y, de repente, alguien te comenta que esta esperando un hijo, es muy fácil que no te alegres por esa persona. Es más, quizá incluso sientas una rabia enorme por pensar que esa pareja (o mujer) no ha pasado por lo mismo que tú y que no es justo que puedan disfrutar de un bebé cuando tu, que llevas más tiempo intentándolo, no tienes ningún bebé. Es posible que ni siquiera sea cierto que tu lleves más tiempo intentándolo o que no hayan sufrido para tener a su hijo pero eso en ese momento te da igual, lo ves todo como una gran injusticia y no te planteas nada más.

Yo he vivido esto y quiero contarlo porque en ocasiones, te sientes la peor persona del mundo por lo que se te viene a la cabeza. Os explicaré un poco más: después de perder mi primer embarazo, tardé casi un año en volver a quedar embarazada (desde que empezamos a intentarlo) y en ese tiempo, hubieron varios embarazos de personas cercanas. Quizá penséis que soy una mala persona pero no me alegré de ninguno de esos embarazos. Todo lo contrario, pensaba que no era justo y que quizá esas mujeres no merecían a sus bebés porque yo no había podido tener el mio y seguía sin quedarme embarazada. Es muy duró reconocer esto y más aún escribirlo pero creo que si alguna mujer está en esta situación, debe saber que no es una mala persona sino que esta pasando un luto y que todo esto es fruto de este duelo.

En algunos casos, la cosa empeora por los comentarios de terceras personas o de la propia pareja (o mujer) que espera el bebé:
  • A ver cuando os animáis vosotros.
  • Y para cuando el primito, amiguito, ...
  • Estoy segura de que de aquí poco seréis vosotros.
  • ...
Yo he oído todas estas frases y una cosa puedo decir: NO AYUDAN A NADIE. Pero claro, ante el anuncio de un embarazo y sabiendo que es una situación incomoda, parece que no sabemos quedarnos callados. Pues bien, en esta situación, por favor, limitaos a felicitar a la pareja (o mujer), a preguntar qué tal y punto, no hace falta hacer ningún comentario al resto de parejas presentes y mucho menos si acaban de pasar por un mal momento. Esto no disminuirá la incomodidad pero no aumentara el dolor de la perdida.

Y al final, llega el día

No hablo del día en que consigues tener a tu hijo (que puede llegar o no) sino del día en que te anuncian un embarazo y te alegras, pero de verdad, no es un fingimiento por respeto a quien te lo anuncia lleno de ilusión, no, esta vez notas que la alegría te nace de dentro y estas feliz de que esa mujer este embarazada.

Puede que penséis que esto sucede después de tener un hijo pero no es así, en los foros sobre superación de abortos hay testimonios de mujeres que explican que han tardado años después de tener a sus hijos y en cambio otras, lo han hecho antes de quedarse embarazadas de nuevo. En mi caso ocurrió hace unos días y por eso hoy os escribo este post, porque al anunciarme una amiga que estaba embarazada, recordé esa época en la que era incapaz de alegrarme por una noticia así.

Mi opinión, es que este sentimiento tiene que ver con el duelo que hemos de superar, es algo natural y lo único que podemos hacer es asumirlo como algo normal y dejar que el tiempo haga su trabajo. Un día, sin darnos cuenta, seremos capaces de reaccionar de otra manera y nos alegraremos doblemente (por la embarazada y por nosotras).

Y si soy la embarazada, ¿Puedo hacer algo?

Claro que sí, no evitaras la incomodidad del momento pero quizá se lo pongas más fácil a la otra persona si haces el anuncio de forma tranquila, sin darle más expectación de la necesaria y si no esperas que la reacción de la otra persona sea de alegría absoluta. Si tienes confianza con la mujer que ha sufrido la perdida, ayudala a que no se sienta mal, dale la noticia con algo de intimidad e incluso reconocele su dolor preguntandole si esta bien o dándole a entender que sabes que quizá no pueda alegrarse todo lo que os gustaría.

Otra cosa que puede ayudar es reconocer el embarazo de esta mujer. Es doloroso recordar lo que perdiste pero al igual que nos va bien hablar de ello ( el problema es que nadie suele querer hacerlo con nosotras), también puede irnos bien que se nos reconozca nuestra calidad de antiguas embarazadas. En este último caso, quizá debemos leer también si la mujer se siente cómoda con el tema o si aún es pronto.

Sobre todo, no uses frases como:
  • Ha sido fácil o ha sido a la primera.
  • Seguro que pronto le daréis un amiguito (no sabes las circunstancias de la pareja actualmente y no puedes ver el futuro así que mejor evitemos las adivinaciones).
  • Cualquier otra frase que haga relación a un futuro embarazo de la mujer que ha sufrido la pérdida.


Espero que este post pueda ayudar a las mujeres que han sufrido una pérdida a ver que este sentimiento es normal y a que el resto de mujeres, nos entiendan un poco mejor (aún nos queda mucho camino aunque cada vez más gente es consciente de este dolor).


¿Vosotras habéis tenido estos sentimientos con el anuncio de un embarazo? ¿Cuánto tardasteis en volver a alegraros? En este caso, me alegraría especialmente que dejaseis un comentario para que podamos ver todavía más claro lo habitual que es este sentimiento y ayudar a todas las mujeres que pasan por lo mismo. 

sábado, 13 de agosto de 2016

Sensory bags

Hola  tod@s!

Ya estoy por aquí de nuevo. En realidad, algo antes de lo que pensaba ya que al parecer, a nuestra pequeño no le han sentado bien los aires vacacionales. Llegó con fiebre, continuó con diarrea y después de que pillase también mocos y de llevar varios días cambiando planes y aguantando noches de dormir mal, decidimos adelantar nuestra vuelta. Lo cierto es que ha sido llegar y volver todo a su sitio así que nada, el año que viene volveremos a probar y de momento nos conformaremos con la playa, piscina y alguna excursión.

Bueno, hoy os traigo un post de reciclaje, es algo muy sencillo pero necesito volver a calentar motores así que un poco de paciencia hasta que vuelva a situarme.

Las sensory bags son básicamente bolsas en las que introducimos un gel o un líquido y unos cuantos objetos que puedan moverse. Por la explicación, podéis imaginar que ha de tratarse de una bolsa que cierre bien y aquí es donde entra el reciclaje. En mi caso, lo que hice fue utilizar aquellas bolsas de almacenar leche que me sobraron para poder darles algún uso. Os dejo las fotos:



Como veis, hay de todo, en las primeras usé unos lazos preparados para regalo y unas lentejuelas y en la segunda foto, use gomas del pelo. En mi caso, he usado geles (del pelo o hidratantes)  para todas las bolsas pero si lo preferís podéis utilizar agua o algún otro líquido.

A la pequeñaja le encanta estrujar las bolsas y también podéis usarlas para hacer un juego de spy (espías) en el que tengan que buscar un objeto concreto moviendo otros.


¿Habéis hecho algo parecido? ¿Les ha gustado a vuestros peques?

martes, 2 de agosto de 2016

Vacaciones!!

Quiero disculparme con tod@s porque esta última semana he estado un poco perdida tanto en lo referente a mi blog como en lo referente al resto. Entre preparar el cumpleaños de I y organizar las cosas para las vacaciones, no he tenido tiempo de nada.

Hoy me voy de vacaciones y lo digo porque, a pesar de que quería dejar algún post preparado para publicarse antes de marcharme, no lo he hecho y no se si me dará tiempo. Además, se suma el hecho de que parte de mis vacaciones las pasaré en una aldea de Galicia en la que casi no hay cobertura y muchísimo menos, 3 o 4G así que no se si me será posible publicar o responder los comentarios.

Prometo contestar todos los comentarios que hagáis aunque quizá no con la misma rapidez con la que lo hago habitualmente. También intentaré ponerme al día con las publicaciones aunque aquí no puedo prometer nada.

También está bien descansar un poco y desconectar así que eso es lo que intentaré hacer y nos vemos a la vuelta.

¡Buenas vacaciones a tod@s!

Hoy hace un año



Mi pequeña, hoy hace un año que llegaste a nuestras vidas y las revolucionaste por completo aunque, siendo sinceros, los cambios habían empezado antes de tu llegada.

Hace un año que nos vimos las caras por primera vez, que supe como eran tus ojos, tu nariz y tu boca.

Hace un año hiciste que volviera a enamorarme y que todos mis temores se disiparan.

Hace un año que somos tres y eso ha hecho que sea un año muy especial.

Hace un año que llegaste a este mundo y aunque no ha sido un año fácil, nos enamoramos de tí cada día un poquito más. Nos asombras cada día un poco más y haces que queramos ver más, ver como creces, como aprendes, como descubres,... y nos morimos de ganas de poder estar a tu lado en cada uno de esos momentos.


Durante el embarazo me causaste vómitos, miedos y una diabétes de la que algún día te hablaré pero un día, me diste la primera patada y entonces, pensé que habia merecido la pena.

Y llegó el día del parto, y cuando se aproximaba el momento de salir, los dolores de las contracciones se volvieron casi insoportables pero de pronto, te tenia en mis brazos y todo mereció la pena.

No hubo desgarro y enseguida pude moverme bien pero aún así, las hormonas me jugaron malas pasadas. Recuerdo las noches de 2h de sueño, las largas sesiones de lactancia y los cólicos acompañado de un llanto desgarrador. Pero cuando dormías tan tranquila y te miraba, y veía nuestros rasgos en ti, todo merecía la pena.

Luego comenzamos con las crisis de lactancia y no había manera de separarte de mi pecho pero aprendiste una cosa nueva, aprendiste a sonreír. Solo era un reflejo de que te sentías bien pero aún así, merecía la pena todo con tal de ver esa sonrisa.

Y llegó el día en que aprendiste a sonreír, pero esta vez de verdad, al vernos. Y dieron igual todos los cambios de nuestra vida, la revolución que provocaste en ella, porque ahora nos sonreías cuando nos veías. Así que todo mereció la pena.

La vuelta al trabajo fue difícil, tenia que ir cargada con el sacaleches para que tuvieses biberones durante la tarde. Pero cuando llego a casa, lanzas tus brazos hacia mí y los agitas para que te coja y me deshaces con ese movimiento así que merece la pena.


Mi intimidad y mi pudor desaparecieron el día en que llegaste a mi vida. Me acostumbré a sacar el pecho en cualquier parte si tu tenías hambre (y aún lo hago) y me he acostumbrado a ducharme e ir al baño contigo detrás pero se que lo haces porque necesitas mi compañía y mi consuelo y cuando estas a mi lado te tranquilizas así que merece la pena mi sacrificio.

Te costó aprender a gatear porque te daba miedo ponerte a cuatro patas (te habías caído alguna vez) y teníamos que llevarte de un sitio a otro en brazos para que no llores pero al final aprendiste a gatear y te podías mover sola así que nuestra paciencia tuvo su recompensa.


Y ahora, empiezas a querer andar; te levantas sola, te aguantas sin apoyo pero aún no te atreves a lanzarte. Nosotros confiamos en ti y sabemos que el día que comiences a andar, las horas agachados ayudándote a andar mientras te coges de nuestras manos, habrán merecido la pena.

Vuelvo la vista atrás y veo todo lo que has provocado en mí y cada día estoy más convencida que todo mereció la pena. Ha pasado un año, y no ha sido un año fácil y se que todavía nos queda mucho por vivir juntos pero estoy segura de que podemos superarlo y que, cuando echemos la vista atrás, veremos que definitivamente, todos esos pequeños baches, habrán merecido la pena.


¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS PEQUEÑA!!